La discordia en el enemigo (La discorde chez l'ennemi), Berger-Levrault, París, 1924

En cinco estudios de psicología política y militar, el capitán de Gaulle esboza, en su primera obra, un cuadro de la Alemania de la Primera Guerra Mundial.

Redactado durante el verano de 1923, este pequeño libro no consiguió sino un impacto limitado cuando se publicó en 1924. Únicamente se vendieron un puñado de ejemplares, la mayor parte de ellos adquiridos por la embajada de Alemania. En el primer capítulo, el autor relata algunas desobediencias célebres entre los generales alemanes: la del príncipe real en Koniggraetz durante la guerra entre Austria-Hungría y Prusia en 1866, la del príncipe Federico Carlos ante Metz el 15 de agosto de 1870, y en concreto, la de von Kluck en la batalla del Marne en septiembre de 1914. Si las dos primeras fueron un éxito para sus autores, la última acabó en derrota de las tropas alemanas. Abstrayéndose de todo dogmatismo en el comportamiento bélico, el capitán concluye que en “la guerra, no existe sistema universal, sino solo circunstancias y ejecutantes: lo que había sido un éxito contra un Benedek o un Bazaine, Joffre lo convirtió en un fracaso”. La obra termina con un estudio sobre el derrumbamiento de la moral alemana en 1918, efecto de la “terrible lógica de la guerra”.