Hacia el ejército profesional (Vers l'armée de métier), Berger-Levrault, París, 1934

Desarrolla la teoría de la necesidad de un cuerpo de blindados, que combine capacidad de fuego y movimiento, lo que requiere la creación de un ejército profesional junto con el servicio militar.

Cuando el teniente-coronel de Gaulle publica su libro manifiesto, Hacia el ejército profesional, no se trata únicamente de un brillante alegato a favor del ejército blindado, es decir, de los carros de combate, sino también un plan global de defensa nacional, sobre el que había reflexionado ampliamente durante tiempo y, sobre todo, a partir de su asignación a la Secretaría General de la Defensa Nacional.

Este sorprendente libro no gozó en Francia sino de un breve éxito, por curiosidad, pero inspira -como reconoce él mismo- al general Guderian, creador de la fuerza mecánica alemana.