Alocución pronunciada en Buenos Aires - 3 de octubre de 1964

¡Por mi voz, Francia saluda a Argentina ¡  Saluda, pues, a una amiga. Porque, a pesar del tiempo pasado y de las distancias que las separan, nuestras dos naciones no han dejado nunca de comprenderse y respetarse.

En el mundo de hoy, que es el de la gran civilización moderna, pero que sigue lleno de peligros, la República Argentina, y la República Francesa deben ayudarse mutuamente para servir juntas al progreso, al equilibrio y a la paz ¡ Viva la República Argentina ¡