8 de noviembre de 1942 – Discurso del general de Gaulle en la radio de Londres (BBC)

8 de noviembre de 1942
Los norteamericanos y los británicos han empezado el 7 de noviembre a desembarcar en el norte del África francesa un número considerable de fuerzas. Lo han hecho sin la participación oficial de la Francia combatiente.

Los aliados de Francia han decidido implicar al norte del África francesa en la guerra de liberación. Empiezan a desembarcar allí un enorme contingente de fuerzas. Se trata de lograr que nuestra Argelia, nuestro Marruecos, nuestro Túnez constituyan el punto de partida para la liberación de Francia. Nuestros aliados norteamericanos encabezan dicha empresa.

El momento elegido es idóneo. De hecho, tras una victoria aplastante, nuestros aliados británicos, apoyados por las tropas francesas, acaban de expulsar de Egipto a los alemanes e italianos, y avanzan hacia Cirenaica. Por otro lado, nuestros aliados rusos han aplastado definitivamente, en el Volga y en el Cáucaso, la suprema ofensiva del enemigo. Finalmente, el pueblo francés, reunido en torno a la resistencia, solo espera la ocasión para sublevarse en su conjunto.

La Francia combatiente, que ha sumado ya a la guerra sagrada una parte del Imperio, siempre ha deseado y siempre ha expresado la voluntad de que el resto siguiese su ejemplo. ¡Todo el resto! Léase, sobre todo este norte del África francesa, escenario de tantas glorias pretéritas, donde tantas fuerzas están presentes.

¡Jefes franceses, soldados, marinos, aviadores, funcionarios, colonos franceses del norte de África, es el momento de alzaros!  ¡Ayudad a nuestros Aliados! Uniros a ellos sin reservas. La Francia que combate os lo ruega. Olvidad los nombres y las fórmulas. Únicamente cuenta una cosa: ¡la salvación de la patria! Todos aquellos que tengan la valentía de alzarse, frente al enemigo y la traición, gozarán de entrada de la aprobación, la acogida y la aclamación de todos los franceses combatientes. Haced oídos sordos a los gritos de los traidores que desearían persuadiros de que nuestros aliados quieren hacerse con nuestro Imperio.

¡Adelante! ¡Este es el momento decisivo! Es la hora de ser cabales y valerosos. El enemigo se tambalea y flaquea por doquier. ¡Franceses del norte de África! ¡Que con vosotros entremos en liza, de un extremo al otro del Mediterráneo, y entonces estará la guerra ganada gracias a Francia!